¿Una prótesis es algo delicado?

Cuándo vemos una prótesis en un video o foto, cuando observamos todas esas dimunutas piezas que componen el dispositivo; todo esto sumado a la rareza de estos, puede llevar a pensar que es un objeto muy frágil y del que hay que estar pendiente todo el rato.

Lo cierto es que esto tampoco es así, en la mayoría de los casos las prótesis son muy rígidas en comparación con lo que se puede pensar, una de las cosas que mas me han preguntado en cuánto a la prótesis es el cómo lleva todo lo relacionado con el agua. Y es que al vivir en Galicia esto es muy recurrente ya que suele llover mucho, y al mismo tiempo ya he podido comprobar esto varias veces. No hay problema frente a una lluvia moderada, en el caso de un huracán, no creo que fuese buena idea llevarla puesta. En el caso de mi prótesis, lo que es el dispositivo electrónico en el que se aloja el procesador y las baterías, viene con certificación IP22, mientras que lo que es la palma y los dedos no cuenta con ella, a pesar de eso, no hay que preocuparse en caso de que te pille la lluvia, no se va a estropear así porque sí, en esta parte no hay ningún componente electrónico, aunque sí eléctrico, como los cables y motores.

 

Por lo que he tenido la oportunidad de experimentar y comprobar estos meses, sí que hay que tener un cierto cuidado de la prótesis, es importante limpiar el dispositivo de vez en cuando, por lo general no hay fallos que inutilicen el uso de la prótesis, ya que en ningún momento ha necesitado ser reparada hasta la fecha, los dedales de silicona a su vez protejen los dedos y les da una cierta resistencia. El encaje tiene una parte rígida y una de silicona, permitiendo una mobilidad muy buena de las articulaciones restantes y a la vez dotando al dispositivo de consistencia.

Por lo general una prótesis requiere una serie de cuidados, pero no tienes que ajustar tu vida al uso de la prótesis, sino el uso de la prótesis a tu vida, no se va a estropear por coger un vaso y echarle agua, tampoco son tan frágiles como pueden parecer.

Viajar con una prótesis

Una de las primeras cosas que se me vino a la mente a la hora de tener la prótesis fue el si podría viajar con ella sin ningún tipo de problema o llevar algún tipo de justificante o documento. Paralelamente también surgió la cuestión de como transportaría la mano.

Lo cierto es que es mucho más sencillo de lo que en un principio puede parecer, desde un primer momento las respuestas fueron que no debería de haber ninguna complicación para coger transportes o visitar determinados lugares. Pasando a la experiencia personal, esta ha sido muy positiva; cada 3 o 4 semanas cojo el tren a Santiago de Compostela para realizar el seguimiento de la prótesis y ninguna de las 3 veces que he hecho el trayecto he tenido inconveniente alguno, ni tan siquiera he tenido que quitarme la mano para pasar por arcos de seguridad u otro tipo de controles.

 

En cuanto al transporte del material ortoprotésico, esto ya depende un poco del fabricante, en mi caso, mi mano vino con un maletín, el cual facilita mucho su traslado y el de sus accesorios (baterías, cargador, dedales… ). Otro factor determinante es la duración del trayecto y el tiempo de estancia. Volviendo al enfoque personal, en mis viajes a Santiago el trayecto apenas me lleva 30 minutos en tren desde Ourense, desde las 8 que sale desde la capital termal, hasta las 12.30 que está de vuelta en la misma estación; con esto quiero referirme a que los tiempos son muy cortos, apenas unas horas por lo que ni tan siquiera llevo equipaje alguno. En el caso de trayectos mayores especialmente en coche, lo más cómodo es guardar la prótesis en su maletín. 

 

¿Cómo me ve la gente con una prótesis?

Rubén Feijoó Martínez

Autor

Cuándo vives con una amputación, las miradas ya se convierten en algo tan cotidiano como beber agua; y más aún si como en mi caso, se nace con la amputación. Acostumbrarse a esto es complicado, a nadie nos gusta que nos miren con esa especie de rechazo o desaprobación, o incluso con la típica mirada de pena; algo que las personas con discapacidad vivimos a diario. Un momento en el que lo ves claramente es durante la niñez, cuando hay otros niños que simplemente no quieren jugar contigo por el simple hecho de ser distinto, esto en mi caso ha cambiado, ya que a partir de los 13 años, dejé de darle importancia a ello. Aunque hoy en día no me moleste en absoluto y no me importe explicarle a un chaval el porqué de mi discapacidad cuando me preguntan “¿Qué te ha pasado en la mano?”, lo cierto es que es algo un tema algo complicado para muchos otros.

Desde que tengo una prótesis he notado un cambio enorme en como son esas miradas cuándo voy por la calle, ya no son de pena ni de desaprobación; si no que son como de alucinación o consternación, si bien lo que cambia es el tipo de educación, pues hay quien me ha preguntado si podía lanzar rayos láser o cosas por el estilo en plan Terminator. Todo esto tienen mucho que ver con cómo vemos a las personas con discapacidad, en mi caso al ser una discapacidad física que con la que he tenido que lidiar desde pequeñito, ahora puedo hacer prácticamente cualquier cosa, por lo que la sociedad crea una mayor aceptación que con otros casos. Y lo cierto es que si bien es complicado lidiar con una discapacidad, también depende de la magnitud de ella, en mi caso, de pequeño siempre llevaba las manos en los bolsillos para que la gente no se diera cuenta de mi amputación. Tanto con o sin prótesis, ya no escondo ese rasgo tan característico que tengo, como ya comenté antes, acabas aprendiendo que es algo “normal”. Otra de las cosas que me ha cambiado mucho es a la hora de comer, por muy raro que esto pueda parecer, hay un cambio psicológico importante al no tener que comer a menudo metiendo el muñón en el plato, ya que ahora soy capaz de coger los cubiertos de forma correcta y comer de una forma más adecuada. Más allá de la imagen social y la capacidad de comer, otro punto que cabe destacar es el de poder hacer muchas tareas sin tener que recurrir a una “pinza” contra el pecho, una de las cosas que puedo hacer es ir comiendo algo que esté en una bolsa o bote sin llevarlo pegado al cuerpo. 

En resumen, el tener una prótesis ha cambiado en mucho aspectos mi faceta, al ser capaz de realizar muchas más cosas de una forma más adecuada y sencilla, hay una mejora psicológica que hace que te sientas mejor y más productivo al igual que capaz. Aparte de los muchos comentarios que recibo en plan Terminator o cyborg, que realmente mejoran de forma significativa mi moral. 

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