Una de las primeras cosas que se me vino a la mente a la hora de tener la prótesis fue el si podría viajar con ella sin ningún tipo de problema o llevar algún tipo de justificante o documento. Paralelamente también surgió la cuestión de como transportaría la mano.

Lo cierto es que es mucho más sencillo de lo que en un principio puede parecer, desde un primer momento las respuestas fueron que no debería de haber ninguna complicación para coger transportes o visitar determinados lugares. Pasando a la experiencia personal, esta ha sido muy positiva; cada 3 o 4 semanas cojo el tren a Santiago de Compostela para realizar el seguimiento de la prótesis y ninguna de las 3 veces que he hecho el trayecto he tenido inconveniente alguno, ni tan siquiera he tenido que quitarme la mano para pasar por arcos de seguridad u otro tipo de controles.

 

En cuanto al transporte del material ortoprotésico, esto ya depende un poco del fabricante, en mi caso, mi mano vino con un maletín, el cual facilita mucho su traslado y el de sus accesorios (baterías, cargador, dedales… ). Otro factor determinante es la duración del trayecto y el tiempo de estancia. Volviendo al enfoque personal, en mis viajes a Santiago el trayecto apenas me lleva 30 minutos en tren desde Ourense, desde las 8 que sale desde la capital termal, hasta las 12.30 que está de vuelta en la misma estación; con esto quiero referirme a que los tiempos son muy cortos, apenas unas horas por lo que ni tan siquiera llevo equipaje alguno. En el caso de trayectos mayores especialmente en coche, lo más cómodo es guardar la prótesis en su maletín. 

 

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